jueves 2 de julio de 2009

Crónica: De discriminación y crestas.

Antes que nada, quiero dejar en claro unas cosas respecto al siguiente trabajo. Soy estudiante de Locución y entre las materias, curso Expresión Oral y Escrita. La crónica a continuación es el resultado de una actividad para dicha materia. Realmente espero no herir la sensibilidad de nadie, el tema que abordé de verdad me parecía que valía la pena y cuando ocurrió yo me sentí muy afectada, aún cuando no lo conocía.
Otra cosa, la crónica es inventada, sólo unas pocas cosas fueron tomadas de la realidad: La muerte de Cristian, el cómo sucedió y la manifestación interrumpida por la policía; lo demás, es todo ficción.

Ahora sí:

EL 30 DE JUNIO SE REALIZARÁ OTRA MARCHA POR EL PUNK ROSARINO

“No a la discriminación” son las palabras que se pintan en la pancarta. Su largo iguala a una mesa para ocho personas y ese es el número de sillas ocupadas. A dos semanas de cumplirse siete meses del hecho, los familiares y amigos de Cristian se preparan para una nueva movilización.

Mientras traza sobre la tela las letras de “Justicia”, la madre aprieta los dientes y ahoga el llanto: “Me destroza no poder hacer más que esto. Me quitaron a mi hijo y al culpable lo dejaron en libertad.”

Cristian Javier Morales tenía 22 años y un hijo al que no pudo ver cumplir los tres. La tarde del 30 de noviembre, esperaba en la esquina de Boulevard Seguí y Rouillón al colectivo urbano de la línea 110, donde lo aguardaba la muerte.

“El Asma”, como era conocido entre sus pares, apenas pudo pisar el escalón cuando tuvo que sostenerse de los barandales para no caer. El chofer de la unidad arrancó de repente y zigzagueó dos cuadras, dobló bruscamente en una esquina y allí, el joven se zafó de su agarre. Las enormes ruedas pisaron su cuerpo y tiñeron de rojo la cresta que adornaba su cabeza.

Con rabia contenida y aerosol, Julián dibuja en la bandera el perfil de su amigo: “En la última marcha, que fue el 30 de marzo, todo iba bien, repartíamos panfletos, pero cuando frenamos el tránsito por diez minutos, la policía disparó balas de goma. Después a nosotros es a los que tachan de violentos”

Es que Cristian se paraba el cabello, vestía cadenas y una campera de cuero.

En memoria suya, los punks de Rosario se concentrarán a las 17 en Pellegrini y Balcarce para comenzar su reclamo de justicia con el lema: “Debajo de la estética hay vida y pensamiento”.